La subcontratación a través del Internet, un desafío especial
Por Janine Warner
Hoy en día es mucha la gente que habla del valor de la subcontratación. Se refieren a la práctica de contratar a terceros para realizar trabajos que uno no quiere hacer o que no sabe hacer, o porque simplemente no dispone del tiempo para realizarlos.
Con el advenimiento del Internet, la práctica de la subcontratación se ha vuelto mucho más sencilla. Inclusive, muchas empresas buscan subcontratar labores en ultramar, donde la mano de obra calificada suele ser más barata.
No obstante, hay muchos desafíos al trabajar con terceros a través del Internet - especialmente si se encuentran en otro huso horario. Por lo tanto, siempre estoy pendiente de maneras novedosas de manejar estos tipos de relaciones.
Recientemente, me topé con un excelente ejemplo en Univisión Communications - la cadena de TV española más grande de Estados Unidos.
Mai Wah Cheung, Vicepresidente de Tecnología para Univisión Online, se vio ante un desafiante proyecto técnico cuando se le delegó la tarea de reestructurar todo el sistema de desarrollo en línea de su empresa. Le habían dando seis meses para lograr sus objetivos, y un presupuesto muy reducido. Desde un comienzo, sabía que su personal interno no iba a poder cumplir con la tarea.
Resolvió hacer una solicitud en línea, e inmediatamente le llovieron respuestas del mundo entero. La mejor oferta procedió de una empresa en la India, con la cual casualmente había trabajado alguna vez, y por lo tanto, sabía que era idónea. Pero le preocupaba que su tarea, de carácter muy especializado, requeriría de una supervisión minuciosa. Además, quería garantizar que su propio personal estuviera a cargo del proyecto, una vez finalizado.
''Los proyectos realizados en el exterior, funcionan mejor cuando se pueden especificar sus pormenores minuciosamente, y no se esperan muchos cambios posteriormente'', afirma Cheung. ``Estando en línea, la gente suele cambiar de parecer muy a menudo. Sabía que tendríamos muchas personas aportando sus ideas, y por lo tanto quería mantener el control del proyecto en nuestras manos''.
Por lo tanto, Cheung resolvió aceptar la oferta de la empresa india, pero con una condición. Tendrían que enviar un equipo de su cede en Bangalore a Miami, para realizar el trabajo en el sitio de los hechos. El equipo hindú permaneció tres meses. Pero a pesar del costo del transporte y del alojamiento, le resultó económico. ''Ellos cubrieron sus propios costos'', afirma Cheung. ``De hecho, los incluyeron en la cotización''.
Una vez que el equipo de Bangalore había finalizado su parte de la tarea, Cheung se valió de Intel para realizar el resto del proyecto porque consideró que esta empresa tenía mejores habilidades en el manejo de proyectos.
Pero no resultó económico que Intel enviara su equipo a Miami. Por lo tanto, con el fin de mantener el control de aquella etapa del proyecto, envió parte de su propio equipo a la sede de Intel en California.''Intel nunca había tenido a terceros ingresar a sus instalaciones para trabajar con ellos'', explicó Cheung.
En el punto cumbre del proyecto, hubo más de 40 personas involucradas, de las cuales cerca del 25 por ciento eran empleados internos y el otro 75 por ciento subcontratistas externos. Fue la gerencia creativa de Cheung, junto con su habilidad de comunicación efectiva con otros a través del Internet y su decisión de trasladar a personas de un lugar a otro, lo que garantizó el éxito del proyecto.
Hoy en día, las empresas estadounidenses están subcontratando de todo - desde los recursos humanos hasta los centros de contestación de llamadas, hasta el desarrollo técnico. Ha sido una gran manera de ahorrar dinero y mantener sus propios recursos enfocados en lo que mejor saben hacer. No obstante, muchos menosprecian los grandes retos administrativos que tales estrategias implican.
Si está desarrollando un proyecto cuya descripción es clara y concisa, y el cual no requiere de un estricto mantenimiento por parte de su propio personal, posiblemente pueda precisar los requerimientos a través de un correo electrónico, o mediante unas cuantas reuniones para definir los objetivos, y luego estar satisfecho con el resultado final.
Los servicios de traducción son buen ejemplo. Envíe un documento al exterior, reciba su traducción, y pare de contar. Pero inclusive en tales casos, posiblemente sería más práctico si la agencia de traducción tuviera un contacto local, o alguna persona que pudiera contactar fácilmente en caso de complicarse la traducción, o tener que cumplir con fechas de entrega muy estrictas.
Si está trabajando en un proyecto igual de complejo que el que Cheung realizó para Univisión, piense en la posibilidad de subcontratar a personal externo para trabajar en su propia oficina, o en enviar a su propio personal interno a otra parte con el fin de contar con las habilidades requeridas. De esta manera, podrá mantener un control más estrecho sobre el resultado final.
